Cuarentena.
Cuarenta besos voy a darte cuando te vea, cuarenta las canciones que vamos a bailar la primera noche que salgamos de fiesta, cuarenta las risas por minuto con mis amigos, cuarenta rayos de sol los que den luz a los primeros días en la calle. Cuarenta saltos los que voy a dar en cada fiesta este verano, cuarenta abrazos los que tengo como mínimo en la recamara deseando de salir disparados. Cuarenta anécdotas para contar en las noches juntos, cuarenta te quieros en la punta de la lengua con ganas de estar volando por el aire, Cuarenta helados de limón, y cuarenta cervezas al sol. Cuarenta días sin entrar en casa, cuarenta días de recuperar los días, los momentos, para recuperar(nos). Cuarenta días para darnos cuenta de lo que tenemos, de lo que no hemos perdido ni encerrados; encerrados en casa, encerrados en nosotros mismos. Ana F.


